Lejos de su nivel, lejos de la Selección

Unos meses atrás, precisamente el 31 de octubre de 2017 River recibió el recordado mazazo copero ante Lanús y desde entonces el rendimiento colectivo e individual de varios jugadores empezó a caer. Uno de los futbolistas que más cayó y del cual el equipo necesita mucho es Enzo Pérez, quien justamente días antes de aquella histórica eliminación había sido en Ecuador una pieza fundamental de la agónica clasificación de la Selección Argentina al Mundial. Además, en actuaciones previas había mostrado estar a la altura, de hecho todos elogiaban el nivel del volante y lo señalaban como el socio ideal de Lionel Messi, sin embargo el bajón futbolístico hizo que pierda chances de ir a Rusia, tal es así que en la última convocatoria de Jorge Sampaoli está ausente.

El entrenador del conjunto nacional declaró hace unas semanas que tiene definida el 80% de la lista mundialista, en la cual un tiempo atrás todos daban por hecho que el experimentado mediocampista millonario iba a ser una fija. Hoy, la realidad es otra. Enzo fue cayendo en un tobogán, a la par del equipo, o quizás su caída repercutió en lo grupal, o un poco de las dos cosas.

El hincha-jugador, como todos lo definimos, porque eso es lo que es y eso es lo que transmite, dejó de gravitar, de a poco empezó a errar pases, a hacer faltar infantiles, a llegar a destiempo, ya no pisa el área con criterio, no gambetea ni agarra la lanza, no llega al gol, no mete asistencias y no se lo ve con ese fuego sagrado y esa pasión tan distintiva.

Como es sabido River está en la antesala de un partido con mucho peso y gran carga emotiva. Entonces, si tanto el nivel colectivo como el de Enzo cayeron por un tobogán, que en Mendoza el mendocino reviva, y junto con esa resurrección aparezca la del equipo y su vuelta a la Selección, porque este hincha-jugador tiene todo para brillar y serle muy útil al Más Grande y al  seleccionado.

 

Noticias relacionadas