Responsables

“Soy el principal responsable”, dijo Gallardo post derrota ante Vélez. El Muñeco, autocrítico como siempre, se hizo cargo del mal momento futbolístico del equipo. Y es cierto, él tiene mucho que ver, como lo tuvo en las épocas de gloria, hoy también…aunque ojo, siempre el mayor porcentaje de responsabilidad es de los jugadores.

En Liniers, sobre todo en el primer tiempo, se vio un River apático, sin alma, sin carácter, sin ideas, tibio, sin intensidad, un equipo al que parecía le daba lo mismo estar que no estar en la cancha. Sin juego, sin marca, sin nada, salvo alguna que otra rebeldía individual aislada.

Si bien es correcto cambiar (de esquema y de futbolistas) cuando la cosa no funciona, creo que Napoleón pifió bastante en plantar el mediocampo que puso frente al Fortín. Paró cuatro volantes de los cuales dos son muy jóvenes y con poco rodaje como Palacios y De La Cruz; otro como Zuculini, que también carece de experiencia en el Más Grande y Enzo Pérez, el único titular pero que no pasa por su mejor momento. En los hombres del medio estuvo la clave principal de la mala tarde-noche, porque es cierto que no viene bien la mano hace varios partidos, pero éste fue muy preocupante.

Además, como para agudizar más la flojísima actuación, los nuevos-viejos laterales no funcionaron y el viejo-nuevo Martínez Quarta sigue pifiando seguido. En conclusión solo se rescatan el arquero, los de arriba y el aporte de Mora.

Nadie dice que Palacios, Zuculini y De La Cruz son malos, pero ponerlos a los tres juntos y en esta realidad y contexto fue un error. Sí, del entrenador. Podría haber salido bien, pero en la previa no había mucha expectativa. Quizás debió mechar más, arriesgar más. River no podía regalar más puntos, no puede. Vélez era un rival ideal a vencer, pero para eso empezar a hacerlo desde la formación. ¿Guardar para la Copa Libertadores? Sí, algunos guerreros estamos de acuerdo, pero Nacho Fernández, Mora, Quintero…no.

En el horizonte aparecen la Copa Libertadores y la Supercopa Argentina, dos oportunidades exigentes para imponerse, agarrar confianza y despegar de una vez. Pasan los partidos y los puntos y el juego no aparecen. Insisto, hay jugadores y cuerpo técnico, entonces esos mismos que hoy son los responsables de la crisis futbolística tienen que ser los protagonistas de la resurrección. Cuanto antes. Ya.

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