Nuevo tropiezo de River en la Superliga

Con la absoluta posesión de la pelota, aunque lateralizando y hasta a veces tocando demasiado para atrás, a River le faltó profundidad, agresividad, verticalidad y claridad en los últimos metros para doblegar al rival. El Millo fue de mayor a menor y terminó cayendo 1 a 0 en su visita a Lanús.

A esta altura, además del rendimiento colectivo, preocupan los números, sobre todo lo lejos que está de los puestos de vanguardia y de la zona de clasificación a las copas. De los últimos nueve encuentros de la Superliga los dirigidos por Marcelo Gallardo perdieron siete y hace seis que no ganan de visitante.

El Más Grande fue el dominador del primer tiempo, sobre todo durante los 25 minutos iniciales, mostrando circulación, movilidad y paciencia pero sin lastimar. La más clara ocurrió cuando Leonardo Ponzio anticipó una salida del rival, recuperó, se fue mano a mano con el arquero y le cedió el gol a Ignacio Scocco, quien con el arco solo desvió el tiro, jugándole una mala pasada el estado del campo de juego.

De tanto tenerla pero sin ser punzante terminó siendo el local el que luego de un contraataque marcó el primer gol del partido, el cual llegó después de una buena respuesta de Franco Armani, quien desvió el disparo pero se la metieron en el rebote. Al rato, en el peor momento del equipo, el arquero tapó el segundo.

Aludiendo al “no me caso con nadie” de la semana, en el entretiempo el Muñeco movió el banco de suplentes en busca de esa profundidad y verticalidad ausentes. Salieron Ignacio Fernández y Enzo Pérez e ingresaron Juan Quintero y Rodrigo Mora.

Ya en el complemento, si bien tuvo la iniciativa por la necesidad de ir a empatar y por el resguardo del adversario y además fue algo más profundo, no tuvo claridad en los metros finales y no generó situaciones. La más peligrosa recién llegó en tiempo de descuento cuando el arquero granate le tapó un mano a mano a Rodrigo Mora, que ya había obligado al 1 con un cabezazo.

Flojos rendimientos de Enzo Pérez, Nacho Fernández y Pity Martínez, los tres encargados de generar el fútbol; mal partido de Saracchi; flojo Pratto; y dentro del mal generalizado se rescata lo de Ponzio y Armani, algo de Quintero y algunos cruces de los centrales.

Hay que mejorar, hay que cambiar y hay que lograr cierta regularidad en el funcionamiento y en los resultados. River tiene que hacer el click y enderezar para de una vez por todas sumar y sumar para escalar en la Superliga y para llegar afianzado al 14/3 y a la Copa Libertadores.

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