Quedó justo

River cerró el mercado de pases con cuatro incorporaciones. FOTO: Prensa River.

Con la noticia del acuerdo con el Hellas Verona y el Manchester City por Bruno Zuculini al filo del cierre del libro de pases, el pueblo riverplatense alzó la voz en redes sociales sobre cómo salió parado el club de Núñez en el último mercado en el que finalmente contrató cuatro refuerzos: Lucas Pratto, Franco Armani, Juan Fernando Quintero y Zuculini (a confirmar). Hay opiniones para todos los gustos. Que otra vez nos quedamos cortos, que hace falta un delantero más, que no alcanza, que estamos para pelear, que vamos bien pero hay que sumar algún jugador más a mitad de año… son algunos de los comentarios que se pueden leer en las redes. Lo cierto es que las cartas ya están sobre la mesa y ahora hay que hacerlas jugar de la mejor manera. El Millo intentará estar a la altura de lo que viene con un plantel que, con las últimas cuatro incorporaciones, y los refuerzos internos (Martínez Quarta, Mayada, Lollo y Mora) ha sumado un número de variantes interesante con respecto al último semestre del 2017.

El Muñeco pidió cuatro nombres en diciembre y le llegaron dos: Pratto, el mayor anhelo de Napoleón, llegó para darle mayor peso ofensivo al equipo y acompañar a Scocco, y Armani, que es un arquero ganador de primer nivel. Como no prosperó lo de Zelarayán, se contrató a Quintero, un volante de gran técnica que se juntará en la zona de creación con Nacho Fernández, Enzo Pérez, el Pity Martínez y Ariel Rojas. Y al caerse lo de Musto por su doping en diferido, finalmente el recambio para Ponzio será Zuculini. Las cualidades de los cuatro nuevos entusiasman y más allá de que sumar otro delantero (y más ahora, teniendo en cuenta la reciente lesión de Larrondo) hubiese sido ideal, el balance da positivo.

En cuanto a los refuerzos internos, no solo se espera que sean fructíferas para el equipo las vueltas de Martínez Quarta, Mayada, Lollo y Morita, si Pinola levanta su nivel y vuelve a ser el que fueron a buscar a Central, si De La Cruz logra llevar a cabo todo lo que insinúa y se espera de él y, si Borré se llena de confianza y se la devuelve al hincha, Gallardo también obtendrá ahí un plus para confirmar el camino por el que irá. Es que un técnico siempre piensa un equipo con determinados jugadores visualizando lo mejor que pueden dar. Lo que ocurre a veces, es que las mejores versiones tardan en llegar o nunca lo hacen, pero eso lamentablemente se ve en el andar.

En River siempre se piensa en ser campeón y cuando el objetivo es tan alto, la vara se eleva. Los cañones van a apuntar a la Copa Libertadores, que se jugará durante todo el año. Además, hay que sumar puntos en la Superliga, ganar el Superclásico en la Supercopa, y mantener latente la Copa Argentina. A mitad de año habrá otro mercado de pases en el que se podrá sumar algún jugador más. Hoy, Gallardo tiene un plantel para dar pelea y para que el riverplatense pueda sostener convencido que el sueño es posible. No le sobra, pero está justo para seguir ilusionado, que no es poco.

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