El tiempo de la idea

Foto: Prensa River.

El primer gol de River, además de ser un golazo, es una síntesis de lo que pretende Marcelo Gallardo: toques cortos, asociación, movilidad, circulación, subida de los laterales, ataque con mucha gente, pase punzante para lastimar, descarga, control y finalización de la jugada. Llevaron la pelota de izquierda a derecha para luego volver casi al mismo sector y terminar la situación. Pity-Enzo-Moreira-Nacho-Alario-Pity fue la fórmula de la conquista que abrió el marcador.

Ese grito inicial también dejó en claro la jerarquía y el nivel de los futbolistas que tiene el Muñeco, y aunque no brilló, el equipo pudo sacar adelante los dos partidos que lleva disputados en el semestre (Guaraní y Atlas), algo más que importante mientras se va agarrando ritmo y rodaje y se busca el funcionamiento adecuado.

La tropa de Napoleón fue superior al equipo de la Primera D, sin embargo sufrió desacoples defensivos -por arriba y por abajo- ante un rival de categorías inferiores, quizás producto de la dureza de la pretemporada y de esa falta de andamiaje. Por eso, como bien vienen marcando el entrenador y los protagonistas, hay que ir corrigiendo “cosas”.

Dejando en claro que River no brilló pero que fue más que su adversario, cabe destacar el desempeño de Nacho Fernández, que con o sin Enzo Pérez en cancha, volvió a ser el de antes, agarrando la pelota, haciéndose eje del juego y arrancando por derecha y desde el propio campo; y también la labor del Pity Martínez, quien además del golazo y del gol de penal, mostró desequilibrio, movilidad y vértigo.

Hay jugadores. Hay nivel y categoría. Hay una idea. Hay un entrenador. Falta tiempo…pero hay que confiar.

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